Contra todo pronóstico que vaticinábamos muchos, la Unión Europea al final no perseguirá las descargas con programas P2P y seguirá reconociéndose el derecho a la intimidad y protección de datos personales.
Hoy la SGAE y otras sociedades vividoras del Estado, tiene razones para llorar por cuanto nada tienen que hacer contra la libertad de privacidad del usuario de Internet. Nos queda, eso sí, luchar contra el robo del canon, que poco a poco podemos ir llevando a juzgados y seguir arrinconando a esta panda de.. eso.
Del diario el Mundo:
“El amplio proyecto, presentado por el conservador británico Malcolm Harbour, se hizo famoso por su primera versión, donde se planteaba la posibilidad de que las direcciones de IP —las que identifican al usuario de Internet y su actividad— fueran información de más fácil acceso para localizar a los autores de las páginas en caso de delito.
Dada la presión de los internautas, con poderosas campañas todo el verano, esta propuesta se ha quedado en una simple petición a la Comisión Europea de que realice “un estudio sobre las direcciones IP y su utilización” y presente “propuestas” sobre “su utilización como datos personales en algunas circunstancias”. El objetivo es evitar, según los autores, en primera instancia definir esta identificación y estudiar si necesita una protección especial.
Tras las críticas —una malinterpretación, según expertos parlamentarios, de una propuesta que siempre ha pretendido proteger el tratamiento de datos personales—, el proyecto incluye enmiendas para explicar que la propuesta no busca controlar las actividades del usuario ni cazarle en actividades ilegales, como la piratería de música o películas.
Las referencias relativas a la mayor capacidad de los servidores, de los Estados o de las partes interesadas en caso de “actos ilícitos” —desde la pornografía al terrorismo hasta la descarga de canciones— han desaparecido y la cuestión queda simplemente en manos de la legislación nacional de los Veintisiete, como hasta ahora.
Harbour ha insistido, en la rueda de prensa, en que su informe “no ha tenido nunca que ver con el copyright” y su principal objetivo era “la protección del consumidor”, para fortalecer la protección de sus datos o facilitar el cambio de proveedor de Internet contra los “monopolios” actuales del mercado.”
Hoy, los internautas tenemos una razón más para estar contentos y advertir que somos una jungla de cientos de millones que no vamos a dejar pasar las restricciones de grupos organizados de distintos tipos de mafia que intentan acotar las libertades.









